Estudio publicado en Repsi sobre prácticas pedagógicas inclusivas

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Estudio publicado en Repsi sobre prácticas pedagógicas inclusivas

Un estudio realizado por Efecto Educativo para Repsi, publicado en el Nº 146 de la revista.

La revista de psicología (REPSI) en conjunto con nuestro Director Académico, Alberto Mora, y nuestra Encargada de la Unidad de Investigación y Evaluación, Iris Pichuante, generaron una interesante investigación que resalta la importancia de la sala de clases en el aprendizaje y en la inclusión.

 

Prácticas Pedagógicas para Transformar nuestras salas en espacios inclusivos y de alto aprendizaje 

 

Alberto Mora Silva

Iris Pichuante Argandoña

 

RESUMEN

Todos los estudiantes poseen conocimientos y habilidades diversas y es deber de la escuela atender esa diversidad, dando la oportunidad de que los estudiantes accedan al aprendizaje, de modo que se convierta en un motor de transformación individual y social.

Actualmente existe consenso sobre ciertos conceptos educativos que pueden dar respuesta a esta necesidad como lo son el aprendizaje activo y social, el diseño universal para el aprendizaje y el desarrollo integral u holístico, sin embargo, aún es un desafío para los profesores plasmar estos elementos de forma concreta en la sala de clases. En este artículo analizaremos una propuesta que integra prácticas pedagógicas para transformar las aulas en espacios inclusivos y de aprendizajes de alta calidad.

 

PALABRAS CLAVES

Prácticas pedagógicas, experimentación y reflexión, ambiente activo, diseño universal para el aprendizaje, desarrollo de habilidades, aprendizaje cooperativo.

 

 

CONTEXTUALIZACIÓN

 

Hay varios conceptos educativos que se han instalado de forma permanente en la discusión pedagógica y ya existe consenso que estos son un aporte valioso en la generación de experiencias de aprendizaje efectivas para dar respuesta a la diversidad de estudiantes presentes en las salas de clases. 

Forman parte de este conjunto de conceptos el aprendizaje social y activo; el enfoque del diseño universal para el aprendizaje; y el desarrollo integral de los estudiantes, lo que incluye distintos tipos de habilidades.

Si bien estos conceptos ya forman parte del discurso de la mayoría de los docentes, surge un gran desafío: ¿cómo integrar estos conceptos y transformarlos en prácticas pedagógicas para generar espacios inclusivos que superen las barreras de acceso al aprendizaje?

Nuestra experiencia en los últimos 10 años ha consistido en asumir esta compleja tarea, desarrollando prácticas que incluyan e integren estos elementos de forma coherente y armónica en el aula, enriqueciendo el proceso pedagógico y asegurando el aprendizaje de todos los estudiantes.

En este artículo nos focalizaremos en describir ejemplos de estas prácticas pedagógicas para promover espacios inclusivos: la creación de un ambiente activo; una dinámica de trabajo basado en la experimentación y reflexión y en el trabajo cooperativo; y una didáctica que desarrolla habilidades y que aplica los principios del diseño universal del aprendizaje (Figura 1).  Es importante precisar que estas prácticas convergen en una propuesta integral y solo para efectos de análisis son desagregadas.

 
Figura 1: Prácticas pedagógicas para que todos los estudiantes aprendan.

PRÁCTICAS INCLUSIVAS

  1. Creación de un ambiente activo

El primer paso para promover un espacio educativo inclusivo es generar un ambiente de aprendizaje activo, el cual es necesario prepararlo antes de la clase desde el punto de vista físico, relacional y organizacional. Desde lo físico, es fundamental dar un uso consciente y coherente a los elementos físicos con que poblamos la sala de clases. Por ejemplo, si el objetivo es desarrollar las habilidades de argumentación en los alumnos, la disposición del mobiliario debe facilitar una dinámica de diálogo e interacción.

Desde lo organizacional, la sesión de trabajo debe tener una secuencia temporal que permita contar con un inicio, un desarrollo y un cierre. Esta estructura permite establecer rutinas, permitiendo que los estudiantes se anticipen a las acciones de la clase.   

Y desde lo relacional, es fundamental generar un estilo de convivencia en el aula caracterizado por la comunicación fluida, el respeto y la colaboración permanente entre los estudiantes y profesores, esto se traduce en acciones como por ejemplo, dar espacio para que los estudiantes dialoguen y se escuchen entre ellos y promover el trabajo en grupo.

Estas prácticas asociadas a un ambiente activo configuran las dinámicas de acceso al conocimiento que rodean al aprendiz, es por eso su relevancia para el quehacer pedagógico diario. (Para profundizar en este tema, visita http://blog.efectoeducativo.cl.)

 

  1. Experimentación y reflexión como dinámica de trabajo

Además de la creación de un ambiente activo, es fundamental promover una dinámica de trabajo que asegura un alto protagonismo y participación de los estudiantes, para esto proponemos un proceso de experimentación y reflexión permanente. En la Figura 2 se muestra una actividad en que los estudiantes deben enfrentarse a situaciones en que el aprendizaje está basado en su propia experiencia. Con esto se espera superar la tradicional pasividad de los alumnos, transfiriéndole responsabilidad para que asuman un rol activo y el docente sea un facilitador en dichas experiencias. (Para profundizar en este tema, visita http://blog.efectoeducativo.cl.)


Figura 2: Ejemplo de actividad digital de construcción de polígonos, en la cual los estudiantes deben descubrir una regularidad en las características de las regletas (material concreto) para formar triángulos y posteriormente discutir sobre estas para establecer conclusiones.

  1. Aprendizaje cooperativo para la participación de todos

Esta dinámica de trabajo, orientada a que todos los estudiantes se aproximen al conocimiento de forma distinta, también promueve que las acciones sean desarrolladas de forma cooperativa, como en el ejemplo de la Figura 3, en la cual se propone una actividad para realizar de forma grupal, entendiendo que el aprender es una experiencia social, es decir, un proceso de construcción de nuevos conocimientos como resultado de la interacción con otras personas (Vigotsky, 2000).  En este trabajo, cada integrante asume un rol específico para asegurar la participación de todos y en el cual el diálogo toma un rol fundamental. Esto además desafía y expone a los estudiantes a poner en juego habilidades sociales y emocionales como la autorregulación, el trabajo en equipo, la comunicación efectiva, entre otras, requisitos claves para desenvolverse en el contexto actual.


Figura 3: Ejemplo de actividad digital de comunicación oral, en la cual los estudiantes deben crear de forma colaborativa una historieta. Para esto se les pide que discutan el orden de las escenas (material concreto), inventen en conjunto los diálogos de los personajes y luego se organicen para hacer una representación frente al curso.

 

  1. Distintas formas de presentación de la información

Una didáctica basada en un enfoque inclusivo también aplica los principios del diseño universal del aprendizaje. La situación problemática planteada en la Figura 4 proporciona diversos medios de presentación del problema para que el contenido sea accesible a todos, considerando que las personas difieren en la manera que perciben y comprenden la información que se les presenta (CAST, 2011).


Figura 4: Ejemplo de actividad digital de división en la que se expone un problema de manera colectiva ofreciendo  distintas formas de presentar la información: texto escrito, imagen explicativa del problema y la lectura oral que puede realizar un estudiante o el docente. 

  1. Distintas maneras de expresar la información

En la Figura 5, se muestra otra aplicación de un principio del diseño universal de aprendizaje, en esta se invita a que los estudiantes comprueben sus hipótesis para resolver un problema por medio de la experimentación con diversos materiales, dando la oportunidad de que expresen lo que saben utilizando distintas maneras de representar la información (CAST, 2011).  Esta acción se orienta a romper el esquema tradicional de clases, en el que se espera que todos los niños y niñas hagan lo mismo o manifiesten lo que han aprendido con un formato rígido, dado que es evidente que no existe un único medio de expresión que sea óptimo para todos.

 


Figura 5: Ejemplo de actividad digital de división, en la que se pide a los estudiantes que experimenten para resolver el problema. Para esto se les da la posibilidad de expresar la información de diferentes formas, por ejemplo con el material concreto (cubos), de forma gráfica mediante un dibujo, de forma simbólica con el algoritmo de la división o de forma oral a través del cálculo mental.

  1. Distintas formas de participación y motivación

La Figura 6 muestra un ejemplo de cómo se puede plantear una experiencia de aprendizaje asegurando que todos los estudiantes puedan participar con un adecuado nivel de desafío. Al dar la posibilidad de exponer sobre diferentes temas usando distintos tipos de textos discontinuos, se da respuesta a los variados intereses, preferencias y habilidades de los estudiantes, permitiendo que se motiven e involucren en la actividad (CAST, 2011).

Figura 6: Ejemplo de actividad digital de Lenguaje y Comunicación, en la cual los estudiantes deben aproximarse a los textos discontinuos, pero con una amplia gama de opciones de tipos de textos (infografía, mapa conceptual, línea de tiempo, etc.) y de temas, de modo que los grupos puedan escoger libremente.

  1. Habilidades cognitivas en espacios de diversidad

Las habilidades cognitivas son claves de abordar en contextos educativos inclusivos y además, dado que son transversales a las distintas áreas de aprendizaje, su desarrollo resulta enormemente relevante. A continuación revisaremos dos ejemplos.

Resolver problemas

Proponemos que todo trabajo se inicie con el planteamiento de una situación problemática (Figura 7), sin indicarles a los estudiantes el procedimiento a seguir. Esta situación va acompañada de preguntas para promover que los alumnos indaguen y formulen conjeturas para resolver el problema. Dichos desafíos propician que los estudiantes seleccionen estrategias a partir de problemas similares ya resueltos, o que inventen y apliquen nuevas estrategias (MINEDUC, 2012).


Figura 7: Ejemplo de una aplicación para trabajar la habilidad de resolver problemas en la adición, en esta el estudiante debe identificar los datos del problema y ejecutar alguna estrategia para resolver (arrastrar los gorros a la caja, contar mentalmente, etc.). En el caso que el estudiante se equivoque recibirá una retroalimentación para que lo intente nuevamente.

Argumentar y comunicar

La Figura 8 muestra ejemplos de los espacios de discusión para que los estudiantes argumentan y comuniquen sus descubrimientos. Estas instancias de reflexiones guiadas y compartidas socialmente, permiten profundizar y lograr una comprensión real del concepto trabajado y además le dan la posibilidad al profesor de ir evaluando y retroalimentando de forma inmediata a los estudiantes.

 
Figura 8: Ejemplo de una actividad digital de división, en esta se espera que los estudiantes voten por la alternativa que consideren correcta. Las respuestas pueden ser expuestas mediante un gráfico de barras e invitan a que el docente pida los argumentos de las elecciones de los estudiantes y genere un debate en el caso de tener distintas posturas frente al problema.

  1. Habilidades socioemocionales para un desarrollo integral

Entendiendo que todos los estudiantes deben desarrollarse de forma integral, no es posible dejar en un segundo plano las habilidades socioemocionales, que son además un ingrediente clave a la hora de generar un clima de aula armónico.  

Durante el desarrollo de una clase, hay momentos en que los estudiantes pierden la atención, se sienten cansados o desmotivados. En este contexto se torna necesario incluir acciones para promover que los alumnos reconozcan sus emociones, las autorregulan y vuelvan a involucrarse en la situación de aprendizaje, como el ejemplo de la Figura 9, en la cual se busca movilizar a los estudiantes desde lo corporal y emocional. Para profundizar en este tema, visita http://blog.efectoeducativo.cl.


Figura 9: Ejemplo de una actividad digital que permite al docente realizar una pausa activa en la clase, mediante una estrategia de yoga grupal que les permite conectarse con sus emociones y mejorar la disposición para seguir enfrentando la situación de aprendizaje.

 

REFLEXIONES FINALES

Este conjunto de prácticas se orientan a proporcionar verdaderas oportunidades de aprendizaje a todos los estudiantes, alineándonos a la necesidad de que la enseñanza sea lo suficientemente flexible para asegurar que los alumnos, que presentan una amplia diferencia de capacidades cognitivas y de otros tipos, puedan acceder al currículo, permanecer y progresar en la escuela.

Nuestra convicción es que estas prácticas no pueden implementarse de forma aislada, ya que por sí solas no logran constituirse como un espacio realmente inclusivo, sino que es necesario concebirlas como un sistema en el cual se integran y se adaptan de forma constante. 

Este propósito toma más fuerza con los hallazgos de investigaciones educativas recientes que confirman que las prácticas inclusivas están lejos de interferir en el proceso de aprendizaje, sino que todo lo contrario, benefician a todo el grupo, tanto en la dimensión cognitiva como socioemocional. 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CAST (2011). Universal Design for Learning guidelines version 2.0. Wakefield, MA: Author. Recuperado de  http://www.udlcenter.org/aboutudl/udlguidelines/downloads

MINEDUC (2012) Bases curriculares de Matemática. Recuperado de http://www.curriculumenlineamineduc.cl/605/articles-21321_programa.pdf

Vigotsky, L. (2000). El desarrollo de los procesos sicológicos superiores. Barcelona: Crítica.