Startups de tecnologías educativas proyectan que su facturación crezca sobre el 50% este año.

Las empresas chilenas del sector cuentan con tradición y prestigio en Latinoamérica, y la asociación que las agrupa indica que en 2021 se consolidarán y espera el ingreso de nuevos actores al negocio ante las oportunidades que abrieron la educación online y la transformación digital.

Plataformas de aprendizaje online, recursos educativos con realidad aumentada, libros de clases digitales e inteligencia artificial que apoya la planificación de los profesores son parte de los negocios que ganaron fuerza el año pasado, al poner a la tecnología al servicio de la educación.

La industria edtech está en auge y cada vez atrae más a los inversionistas. A nivel global, en 2010 captó US$ 500 millones de inversiones de capital de riesgo. En 2019 se había multiplicado por 14 hasta llegar a US$ 7 mil millones. Y el año pasado, de la mano de la pandemia, levantó un récord de US$ 16.100 millones.

La tendencia ya se advertía en julio, cuando la empresa especializada HolonIQ daba cuenta de un interés ‘sin precedentes’ en el área. Un dato más: en el mundo hay 19 empresas ‘unicornio’ (valoradas en más de US$ 1.000 millones) vinculadas a la educación; de ellas, 12 alcanzaron la categoría en 2020, con firmas como Yuanfudao, ByJu’s, Udemy, Coursera o Duolingo.

30 años en el sector

‘El covid-19 vino a romper la costumbre de la educación presencial e impulsó el uso de plataformas digitales para la educación. Lo interesante es que cuando se adoptan nuevos comportamientos que son más convenientes, es difícil volver atrás. Por esto, las compañías edtech se posicionaron en un lugar privilegiado como alternativa de inversión en venture capital’, analiza Francisco Guzmán, presidente de la Asociación Chilena de Venture Capital (ACVC) y socio de Carey.

Destaca que, además, suelen ser emprendimientos escalables internacionalmente. Un ejemplo es Henry, startup argentina que está por arribar a Chile por la que Accion Venture Lab apostó US$ 1,5 millones en diciembre. La compañía ofrece cursos virtuales de programación a escala latinoamericana a cambio de un porcentaje de los futuros salarios de sus egresados.

Más casos: Kimche y Filadd recibieron inversiones de Chile Ventures y Alaya, respectivamente. Crehana —plataforma de aprendizaje para la comunidad creativa digital de Hispanoamérica— levantó US$ 17,5 millones en una ronda liderada por Mountain Nazca. Y U-planner, que partió en Chile en 2015 y actualmente está presente en 16 países, levantó capital justo antes de la pandemia.

Este año, cree Guzmán, puede ser aún mejor: ‘Esta es una industria incipiente. Todavía hay mucho por hacer, sobre todo en la educación primaria y secundaria, muy afectadas por la pandemia. Este es el momento en que el emprendimiento tecnológico juega un rol clave, aportando con soluciones para resolver problemas que son de interés público y privado’.

La buena noticia para Chile es que tiene una alta concentración de talento en este rubro. En la edición 2020 del LatamEdTech 100, diez empresas chilenas se incluyeron en la lista anual, elaborada por HolonIQ, que destaca a las edtech más innovadoras de la región. Chile fue el tercer país con más presencia en el ‘top 100’, después de Brasil y México. Las reconocidas fueron Colegium, Efecto Educativo, Kimche, Lab4U, Mentorpro, Poliglota, Smartraining, Sima Robot, U-planner y PleIQ. Esta última, especializada en el uso realidad aumentada para potenciar la educación inicial, ganó el Global Edtech Startups Awards 2020 por su aporte a la educación durante la pandemia.

‘Chile tiene un buen nivel porque ya tiene 30 años en el sector edtech. En el contexto latinoamericano tiene tradición, prestigio y empresas de buena calidad’, dice Sebastián Miranda, presidente de la Asociación Gremial de Empresas de Tecnologías en Educación de Chile (Agetech) y gerente general de Efecto Educativo.

Agetech suma 22 asociados, tres de los cuales tienen más de veinte años y se iniciaron con softwares de aprendizaje. Pero la mitad de sus socios son startups, en su mayoría con menos de 5 años de experiencia. ‘Como es seguro que habrá más colegios y universidades demandando soluciones, estimamos que este año el crecimiento de las edtech será superior al 50% en facturación’, agrega Miranda.

Su análisis es que el año pasado sirvió de transición para un desarrollo que debiera consolidarse ahora: ‘En 2020 hubo una exploración y yo diría que 2021 es el año del punto de inflexión donde sí debería haber un crecimiento producto de la masividad’.

Similar opinión tiene Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de Corfo: ‘Más que un crecimiento en la cantidad de edtech, a raíz de la pandemia se observó un crecimiento de las ya existentes, debido a que estudiantes de todas las edades se quedaron en casa. A muchas de ellas, esta instancia les sirvió para aumentar la cantidad de clientes y usuarios. Es altamente probable que este año las empresas de base tecnológica en educación y aprendizaje sigan creciendo. El futuro de la educación va hacia un modelo híbrido entre presencial y online, por lo que las empresas edtech serán imprescindibles’.

La visión de las empresas

Para las edtech locales, las expectativas son altas. ‘Cerramos 2020 con un incremento importante en la facturación. La demanda individual por cursos creció 40%. Desde nuestra industria, se nos abrieron muchas oportunidades para demostrar que la educación online es una realidad que llegó para quedarse. Para 2021, tenemos proyectado un crecimiento en cifras de dos dígitos’, afirma Luz María González, gerenta general de eClass (iniciada en 2004).

Carlos Aravena, fundador y gerente de Poliglota (fundada en 2010), expresa: ‘El año pasado debimos cambiar rápidamente nuestra forma de operar y toda nuestra experiencia física la llevamos a online. Y en dos semanas logramos un nuevo modelo que nos bajó todas las barreras geográficas, haciendo que Poliglota comenzara a crecer exponencialmente. Duplicamos nuestro número de alumnos y también las ventas. Pasamos de estar en Santiago, Lima y Ciudad de México a tener alumnos de toda Latinoamérica’. Para este año, proyecta cuadruplicar lo que fue el ejercicio 2020.

Natalia Espinoza, quien fundó Papinotas en 2012, relata que en 2020 la startup se expandió 40%. ‘Este año proyectamos un crecimiento mayor, del 50% o más, sobre todo con nuestro libro de clases digital, que el año pasado se consolidó con el uso de 140 colegios early adopter y que acaba de ser regulado en enero por el Ministerio de Educación’.

Jaime Villagrán, director comercial de Appoderado, que surgió hace seis años, indica: ‘En términos de venta, 2020 fue excelente, gracias a que nuestros propios clientes se transformaron en nuestros ‘vendedores’ y nos recomendaron como una solución real y de calidad para los temas del libro digital y las clases a distancia’. Para 2021, prevé mantener el 99,3% de sus clientes y crecer 130% en su número total.

Diego González, director de ThinkeySteam, también constituida hace seis años, complementa: ‘Antes del covid-19, estábamos creciendo al 30% anual. En 2020 bajamos nuestras ventas, ya que los colegios cerraron. Entonces, implementamos un sistema de aprendizaje virtual, y con eso logramos salir adelante en el cuarto trimestre. Tenemos mucha fe de que aumentaremos las ventas (comparadas con 2019) con un increíble sistema de aprendizaje basado en big data que revolucionará el aprendizaje, tanto para instancias homeschooling como para colegios’.

El buen nivel del sector abre las puertas a buscar nuevos mercados. Así, por ejemplo, Colegium (que es parte del portafolio de la red global Endeavor) está expandiéndose a Costa Rica, con lo que suma presencia en 10 países, incluido España. ‘Para nuestro país, el sector edtech es de suma relevancia, ya que tenemos verdaderos ‘embajadores’ de esta industria a nivel mundial’, valora Lorena Sepúlveda, directora nacional de ProChile.

Para profundizar la mirada, la entidad y Agetech tienen una estrategia común de internacionalización, que ha detectado oportunidades en mercados como Colombia, México y Perú.