Profesoras chilenas viajan a Uganda para apoyar en los cambios del nuevo currículum educacional.

Fundación Entre Tribus y Efecto Educativo colaboran en este programa, que busca potenciar el pensamiento crítico de los estudiantes. Además les entregarán herramientas de apoyo socioemocional a los profesores. Esperan que el modelo se masifique.

Ingar León (30), profesora de Inglés, decidió embarcarse en un viaje de voluntariado a Uganda, para capacitar a profesores en ese país en metodologías de Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP) para reforzar la enseñanza de Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas.

‘No fue una decisión fácil, sobre todo tener que dejar a mi familia’, dice. ‘Pero la calidad del programa que llevamos a la escuela Father Bodewig en (la ciudad de) Jinja me motivó’.

León es parte de un programa de colaboración entre Fundación Entre Tribus —organización que busca de forma interdisciplinaria contribuir al desarrollo de comunidades africanas—, y Efecto Educativo, una institución que desarrolla propuestas educacionales basadas en la tecnología.

Estas organizaciones, ambas chilenas, quieren potenciar la educación en Uganda, dado el nuevo currículum educacional de ese país, que apunta a modernizar los aprendizajes.

Para ello, se aplicará un proyecto que busca ‘desarrollar las habilidades de desenvolvimiento de los niños como profesionales del siglo XXI, al fomentar el pensamiento crítico, la creatividad y la resolución de problemas’, explica Alberto Mora, director de Efecto Educativo.

Elisa Cifuentes (27), educadora y voluntaria, viajó con el ingeniero Andrés Cordero (29) a Uganda en 2020 para analizar las necesidades de la escuela.

Los dos voluntarios identificaron que ‘las clases en el colegio eran ‘a la antigua’, con poca participación de los estudiantes’, y que ‘durante la pandemia empeoró la estabilidad socioemocional de los alumnos’, dice Tania Villarroel, jefa del proyecto de educación de Fundación Entre Tribus.

Cifuentes aclara que escogieron al colegio Father Bodewig, porque ‘tiene las condiciones de trabajo que permiten desarrollar los proyectos y el equipo docente tiene la disposición de involucrarse con la iniciativa’.

Para poder modernizar la metodología de educación y responder a las necesidades identificadas, León y Cifuentes, viajarán el miércoles a Uganda. Son solo dos voluntarias, porque buscan insertarse en el colegio y no tomar el espacio de los educadores, explica Cifuentes.

Ahí capacitarán a los profesores de la escuela para ‘fortalecer la competencia de estos, en contenidos como Matemáticas y Ciencias, y a la vez enseñarles nuevas metodologías para la enseñanza’, puntualiza Mora.

Villarroel acota que también ‘impartirán talleres de apoyo socioemocional para que los profesores puedan apoyar a sus escolares de esta forma’.

Implementación

Efecto Educativo creó cuatro tipos de kits de tecnología, para que los profesores en la escuela puedan usarlos.

‘Estos kits tienen elementos electrónicos, como sensores, y elementos de programación, para que los escolares, en grupos, dependiendo del kit, creen una solución a un problema real social o medioambiental’, dice Mora. Por ejemplo, cuando este proyecto se ha aplicado en Chile, estudiantes han creado sistemas con sensores para plantas que emiten alarmas para avisar cuando necesitan agua.

León y Cifuentes estarán en África durante un semestre. Su primera tarea será impartir talleres de capacitación a los profesores de básica y media, para que ellos, en abril, puedan empezar a incorporar la nueva metodología, coincidiendo con el comienzo del año escolar en Uganda.

Las monitoras, además de supervisar la implementación del programa, darán clases de didáctica de inglés a los educadores, y clases de ese idioma a los escolares.

‘Eventualmente, la idea es que los profesores que capacitemos se conviertan en monitores de otros profesores en Uganda y que de esa forma se expanda el proyecto en el país’, explica Mora