Personalización y trazabilidad: ¿A qué escuela regresaremos el 2021?

Por Alberto Mora, Director Académico Efecto Educativo.


Sabemos que volveremos a la escuela, de eso no hay duda, pero la pregunta es: ¿A qué escuela regresaremos? Todo indica que lo que nos espera el 2021 es una escuela de aulas extendidas, una nueva aula sin fronteras, donde el ambiente clásico educativo se complementará con la casa y el mundo virtual, un espacio mixto, híbrido, para vivir y avanzar en el aprendizaje.

Esto implica además de ampliar los escenarios de aprendizaje, adoptar un cambio profundo en las dinámicas educativas. Ello, ya que no podemos intentar replicar el modelo y estructura de clases tradicional en este nuevo espacio mixto de aula sin fronteras; las dinámicas de participación, los niveles de autonomía, las formas de apoyar, motivar, retroalimentar, evaluar que conocemos no calzan plenamente en esta nueva dinámica. Inevitablemente, debemos crear otras formas que sí logren impactar en el aprovechamiento del tiempo, los ritmos de aprendizaje y los formatos de trabajo con este espacio mixto.

Por ello, este fin de año -lo que falta del 2020- es un periodo crucial para que las escuelas y todos los que estamos involucrados con la educación, pensemos en las estrategias que se pueden trazar para generar un impacto positivo en los aprendizajes de todos los estudiantes en el año 2021 de cara a esta nueva realidad.

Estas nuevas formas deben responder y enfrentar de manera efectiva las secuelas acarreadas en este largo periodo de crisis: rezago en los aprendizajes de muchos estudiantes -sobre todo los más vulnerables-, debilitamiento en el desarrollo de habilidades tanto cognitivas como socioemocionales, importante baja en la motivación e impulso autónomo por el aprendizaje, cansancio y agotamiento de estudiantes, familias y docentes, entre otras barreras.

Estamos en la obligación de crear nuevas estructuras que logren conducir al aprendizaje a todos y cada uno de los estudiantes, atendiendo la amplia diversidad de ritmos y necesidades de aprendizaje en un contexto de momentos presenciales y remotos, con mucha o escasa conectividad. Esto implica profundizar las estrategias y dinámicas ya existentes y también crear nuevas metodologías y sistemas con fuerte énfasis en la personalización para poder atender a cada uno en su necesidad y desde su realidad, lo que conlleva además contar con sistemas de trazabilidad de los procesos individuales de manera rápida, ágil y precisa, única forma de construir respuestas adecuada a estas necesidades.

Así como personalización y trazabilidad son dos necesidades urgentes que atender en estas nuevas condiciones, también lo son la flexibilidad y socialización. Flexibilidad como alta capacidad de adaptar procesos con velocidad a los múltiples contextos y necesidades individuales y colectivas de los estudiantes, y socialización enfocada en generar ambientes de cooperación y construcción de vínculos.

Hay que reconocer que es un alto desafío lograr que en un contexto en el que los estudiantes no podrán asistir con plenitud al colegio, donde tendrán que combinar momentos y dinámicas presenciales con remotas, con ambientes de aprendizaje en la escuela y la casa, es decir, un modelo complejo y nuevo; la escuela deba además responder al desafío de ser altamente capaz de generar personalización, trazabilidad, flexibilidad y sociabilidad. Sin duda, no podremos solos. La escuela ha cambiado y hoy, más que nunca, estamos obligados a innovar y trabajar en conjunto para responder efectivamente a esta nueva realidad que llegó para quedarse.

Por eso nuestra convicción de que, en este nuevo escenario, donde el aula no tiene fronteras y donde todo el ambiente: la escuela, la casa, el mundo virtual, es aula y espacio para el aprendizaje; en un mundo abierto y conectado, la cooperación y el trabajo colectivo en pos del desarrollo de nuevas estrategias son claves y condiciones imprescindibles para asegurar aprendizajes y desarrollo para todos